"A Rajoy le acabarán apuñalando los politicastros que le respaldan"
El Espantapájaros es estudiante en Derecho, madrileño, de veinte años. Escribe su bitácora -El tonel del cínico- desde hace tres y forma parte activa de la blogosfera AntiZP y de MAZP. Sus posiciones reflejan el descontento de muchos jóvenes españoles con su clase política y proponen un punto de vista crítico hacia el mundo que le rodea. Cada artículo de El Espantapájaros es superior al anterior y no deja títere con cabeza ni pájaro que se le acerque. Hoy nos hemos asomado a su tonel para conocer con más profundidad sus posturas.
Pregunta: Tres años en El tonel del cínico y la política está que arde. ¿Crees que Zapatero abordará esta segunda legislatura de manera más calmada o seguirá dándote trabajo?
Respuesta: El que está permanentemente calmado es Zapatero, al igual que Rajoy. Será que no poseen mucha capacidad de trabajo. El inicio de la legislatura nos ha deparado inactividad del Gobierno y crisis en los partidos de la oposición, así que, por ahora, se nota la tan cacareada tranquilidad. Pero puede ser la tranquilidad que antecede a la tormenta. Los socialistas ocultan medidas en la recámara que serán objeto de debate y controversia: relaciones del Estado con la Iglesia, aborto, eutanasia, veleidades de igualdad por ley... Ahí sí que tendremos que hacer, todos los que formamos eso que se ha dado en llamar Resistencia, un enorme esfuerzo: que nos oigan bien alto y claro.
P: Tras las elecciones del 9-M, hemos asistido al desbarajuste del que venía siendo el principal partido de la oposición. Se marchan Zaplana, Acebes, María San Gil, Ortega Lara... y por todas partes crece el descontento. Parece que el barco se está hundiendo sin remedio y Rajoy no quiere echarse al agua para salvarlo. ¿Qué tendría que hacer el PP para salir de la crisis?
R: Era evidente que el PP lo pasaría mal si perdía las elecciones, debido al precario liderazgo de Rajoy y a las desbordantes ambiciones de algunos barones que no sólo son varones. Ya he comentado que a mí me parecía bien que Rajoy siguiese capitaneando el PP hasta junio, con tal de que, entre tanto, se buscase y formase un nuevo líder, el cual debería unir e ilusionar. ¿No hay en el PP alguien más joven, más atractivo, con los principios claros y sin lastres del pasado? No me refiero a un Zapatero cualquiera, pero sí a un nuevo Aznar. El gallego no ha sabido tener la generosidad y altura de miras que demostró Fraga en 1989, pues se ha dedicado a realizar maniobras desconcertantes, torpes, y casi ha olvidado su papel de jefe de la oposición, lo que se traduce en pérdida de apoyos y credibilidad. Hoy son las encuestas, mañana serán las elecciones europeas. Es una lástima. A Rajoy le acabarán apuñalando los politicastros que tan solícitamente le respaldan y, tras ello, comenzará una guerra de verdad en el PP. Él podía haber evitado todo esto, pero le ha vencido la ceguera.
P: Como estudiante de Derecho, ¿qué problemas más acuciantes observas en la Justicia española?
R: En primer lugar, falta agilidad y falta eficacia. Si llega muy tarde, la Justicia ya no es tan Justicia; y si ni siquiera llega, pues apaga y vámonos... La huelga de los funcionarios y ciertos errores judiciales han recrudecido las habituales carencias y, de añadidura, las han presentado ante la opinión pública como realmente graves. Se necesitan medios, reformas profundas. Sin embargo, el Gobierno no sale de su manido discurso de que todo es culpa del franquismo, de los famosos “retrasos históricos”, que también afectan a la educación. En segundo lugar, el CGPJ está en funciones desde 2006, porque el nefasto sistema de cuotas se ha bloqueado. Es sangrante, se trata del órgano de gobierno del Poder Judicial y no son capaces de que funcione correctamente. El Tribunal Constitucional ya lo advirtió hace veinte años. El artículo 112 de la Ley Orgánica del Poder Judicial debería modificarse a fin de retornar a la forma de elección original: ocho vocales elegidos por las Cortes y doce, los de procedencia judicial, por jueces y magistrados, lo cual es lo que mejor se ajusta a lo establecido en la Constitución. Y, finalmente, el Tribunal Constitucional se halla hundido y desacreditado, más que nunca. Aquí el problema no es ya la forma de elección, sino que los magistrados, que se benefician de un estatuto especial destinado a garantizar su independencia, desisten de ejercerla y reclamarla, y optan por someterse al dictado de los gobernantes y a las presiones externas. Ellos han de defender que son un poder autónomo, el Poder Corrector, y que deben ser independientes e impartir la justicia constitucional fundando sus decisiones en la Constitución y en el Derecho, por más que sean desginados por otros órganos constitucionales.
P: Quizás se deba a que Montesquieu ha muerto, que dijo Alfonso Guerra...
R: En las democracias actuales, la necesaria separación de poderes no es una separación radical, en compartimentos estancos. Es decir, hay una relación entre ellos, una cooperación, siempre y cuando se respete su independencia y la autonomía de su gobierno. El PSOE, desde 1982 a 1996, procuró, con bastante éxito, eliminar tal independencia en beneficio propio. El jocundo Alfonso Guerra sólo confirmó una estrategia cuyos efectos negativos seguimos sufriendo.
P: En tus escritos no hemos dejado de vislumbrar tu admiración por Nicholas Sarkozy, Angela Merkel o John Maccain. No pocas veces has destacado el contraste entre estos y la limitadísima preparación de Zapatero. ¿Piensas que es una cualidad suya, o afecta a los políticos españoles en general?
R: Bueno, yo no hablaría de cualidad, hablaría de traba. Es una persona que, aparte de ser diputado y miembro del PSOE, no tenía oficio ni beneficio antes de pisar La Moncloa. Las consecuencias son sectarismo, querer aferrase al cargo, holgazanería... No exijo que haya que tener difíciles carreras o haber ganado oposiciones a los grandes cuerpos estatales para ser un buen gobernante. Pero, en los tres políticos mencionados, veo una voluntad y una capacidad que superan con mucho las del mediocre Zapatero, a quien parece que todo se lo ha regalado la suerte. Sarkozy, Merkel y McCain han trabajado a conciencia, han escrito libros para dar a conocer sus ideas, y cuentan con una experiencia notable en diversos campos (Sarkozy como alcalde y ministro; Merkel como química; McCain como militar y senador). Y entre los políticos españoles hay de todo. A veces tengo la sensación de que se desperdicia a gente sumamente preparada (véase el caso de Manuel Pizarro), mientras que se promueve a auténticos inútiles.
P: José Blanco es el Secretario de Organización del PSOE...
R: Sí, su talento también se halla algo desaprovechado: él debería ser el Ministro de Igualdad, Optimismo y Talante. Con ello, Zapatero habría sido más transparente respecto a sus verdaderas intenciones. Blanco era más apto para el cargo que la Aída o como se llame.
P: Algunas personas se preguntan acerca de tu ideología, ya que hay quien considera que es una contradicción llamarse liberal y conservador al mismo tiempo, tal como te defines en tu perfil. ¿Crees que ambas corrientes pueden enriquecerse mutuamente?
R: Me siento cómodo con esa sentencia que dice que hay que ser liberal en lo económico y conservador en lo social. Partiendo de ahí, depende de cada uno el dar más importancia a una corriente u a otra. Pero lo cierto es que se ha producido una identificación que no resulta desacertada: liberalismo conservador. Por tanto, no son posturas enfrentadas, sino, si así se busca, concurrentes. En los países occidentales, en los partidos de derechas se da tanto lo uno como lo otro. Ya el partido fundado por Cánovas era denominado liberal y conservador. A modo de ejemplo práctico y cercano, podemos citar el de Aznar, un dirigente con mentalidad conservadora que llevó a cabo políticas liberales durante su mandato.
P: Si hay una época por la que sin duda has manifestado tu admiración son los 80. ¿Qué tiene lo ochentero que te resulta tan encantador?
R: Desde el punto de vista cultural, es una década fascinante, fecunda y prodigiosa, sobre todo en el cine y en la música. Para no hacer la lista, invito a cualquiera que esté leyendo la entrevista a que enumere las películas estrenadas en 1984 -el año clave- que se han convertido en mitos o dado lugar a excelentes sagas. Además, creo que había un cine con mucho espíritu y originalidad detrás, lo mismo que pasaba con la música. A lo ochentero se adscribe toda manifestación social y cultural de esa década con un regusto a añoranza, siendo normalmente productos algo horteras y desfasados aunque atrevidos y demandados. Y, en lo político, es el tiempo de Reagan y Thatcher, el tiempo de dejar las cosas claras a los comunistas, de reivindicar la libertad, de devolver a Occidente su posición en el mundo. Gran década. Quizá por haber vivido sólo su final, por haberme criado ente sus restos, tengo tanta atracción por ella.
P: Al igual que te fascina una década, siempre has dicho que el siglo XIX figura entre tus preferidos, en especial, un personaje fundamental de la España de la Restauración monárquica, que fue Cánovas del Castillo...
R: Cánovas fue el más grande estadista español del siglo XIX. Montó casi personalmente la Restauración, un régimen liberal que significó paz y prosperidad para España, equiparable al que existía en otros países europeos. Auspició la Constitución de 1876, flexible y plena de sentido común. Como presidente del Consejo de Ministros, aplicó políticas de orden y libertad. Supo turnarse en el poder con Sagasta. Y, además, fue de todo: jurista, periodista, escritor, historiador... Recomiendo la lectura de los tres tomos de Problemas contemporáneos, donde Cánovas vierte su mejor doctrina.
P: Has mencionado en alguna ocasión que querías ser periodista, lo que ha alimentado las sospechas después de las entrevistas que con notable agudeza has realizado para tu blog. ¿Aún te gustaría desempeñar esa profesión, o lo tuyo es el Derecho?
R: Cuando envié la solicitud para cursar la carrera de Derecho en la Universidad Complutense, la alternativa si no me aceptaban allí (cosa improbable) era también Derecho, en la Autónoma. Periodismo fue la tercera opción. Ciertamente, todos los que mantenemos activo un blog pensamos en él no sólo como un diario o bitácora, sino también como un medio de comunicar e informar al mundo exterior, y eso es periodismo. En cuanto a mí, pensaba con agrado en el periodismo, así fue durante un determinado período. Al final descubrí que, más que el periodismo en sí, me gustaban algunos periodistas. Me quedo con Derecho. Es una carrera extraordinariamente interesante y albergo el deseo de convertirme en un buen jurista.
P: Tres años como blogger y comienza una nueva etapa en tu blog. ¿Qué cambios veremos los próximos días en esta nueva andadura?
R: Ojalá estuviera en condiciones de ofrecer a mis escasos lectores cambios radicales en la forma, o sea, hacer que el blog sea más cuco, más moderno, etcétera. Para eso necesitaría la ayuda de un experto. La novedad estará en los escritos: no habrá limitación de renglones y las actualizaciones no serán ni los domingos ni ningún día en particular. Implantaré, digamos, la aleatoriedad.
P: Algunos habían manifestado su deseo de cerrar su bitácora si Zapatero perdía las elecciones. Si no ganara las próximas, ¿tendremos que decir adiós entonces a El tonel del cínico?
R: Es lógico que estén cerrando algunas bitácoras, o que estén cambiando profundamente, ante la decepción por la segunda victoria de Zapatero. Mejor hubiera sido echar el cierre con Rajoy de ganador... En cuanto a El tonel del cínico, de cínico ya tiene poco, si bien lo sigue siendo en el sentido de desconfianza hacia la naturaleza humana, en este caso de desconfianza hacia los políticos. Pero, de todas maneras, puedo asegurar que tengo la voluntad de aguantar hasta 2012. A fin de cuentas, la misión de toda resistencia que se precie de serlo no es otra que resistir, ¿no?
P: Para atenernos a las buenas costumbres, te dejo la última palabra.
R: Responder a todas estas preguntas ha sido un inmenso placer. Te doy las gracias, y más sabiendo que eres un magnífico periodista en ciernes y la pluma más selecta de la Resistencia. Gracias a ti y a los que me leen.





3 cartas al director:
Aplausos a entrevistador y entrevistado.
Mis aplausos para ambos igualmente. Yo que sí la viví, suscribo especialmente lo dicho por Espantapájaros sobre la pródiga década de los 80. Mejor o peor, la añoranza por ese pasado es omnipresente en muchos de nosotros…
Enhorabuena por la idea.
Saludos
MMX
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